Durante el pasado Product Hackers Day 2018 tuvimos el placer de contar con un ex-Product Hacker de pro, como es Nacho Navarro, que ahora trabaja en Jerónimo Palacios y es un auténtico master del mundo Agile. Durante la charla, Nacho nos cuenta algunos aprendizajes muy interesantes en lo referente a metodologías ágiles aplicadas al diseño de producto.

  • La matriz de Stacey nos permite organizar los productos en función de su complejidad y de la volatilidad de los recursos. En los escenarios simples podemos gestionar los productos con cualquier tipo de metodología, incluso una metodología en cascada y de hecho en estos casos aplicar metodologías ágiles puede entorpecer el desarrollo.
  • Si tu producto cae en la zona caótica (proyectos tan complejos y en fases preliminares como la cura del cáncer) es imposible aplicar con éxito metodologías demasiado estrictas.
  • En los escenarios más habituales que suelen ser complicados o complejos.
  • El 45% de las funcionalidades de los productos no se llegan a usar nunca.
  • El 19% de las funcionalidades de los productos se usan rara vez
  • El 16% de las funcionalidades de los productos se usan solamente unas pocas veces
  • Es decir, solo el 20% de las funcionalidades de los productos se utilizan habitualmente
  • Teniendo en cuenta la incertidumbre del desarrollo de proyectos complicados o complejos, necesitamos enfoques adaptativos que nos permitan responder rápidamente a las necesidades que vamos descubriendo
  • El Agile Manifesto nos explica que debemos de ir dando pequeños pasos totalmente funcionales y en cada paso recibir feedback para repriorizar tu cola de trabajo
  • El diseño de producto no termina nunca, es un proceso continuo que hay que gobernar de alguna forma y nunca “a golpe de calentón de CEO”
  • Si oyes de un CEO la frase “es que los desarrolladores no están comprometidos”… ¡huye, insensato, huye! Ahí falta motivación, organización y liderazgo.
  • Es muy importante dar siempre transparencia a todo lo que pasa en la empresa, atacando a los procesos internos de la empresa